miércoles, 12 de septiembre de 2012

Insistir en educación

No pasa un día, lamentablemente, sin que surja una noticia negativa en el ámbito de la educación en nuestro país. Tan solo en esta semana se produjo el desmoronamiento de un aula en una escuela del barrio Mburucuyá como consecuencia de una tormenta más bien leve. Si hubiera ocurrido en un día de clases –el techo se desplomó el domingo– se pudo haber lamentado una tragedia.

Es sabido que el deterioro y las carencias son una característica de la mayor parte de los establecimientos de educación pública. Donde las paredes, techos, puertas y ventanas no tienen problemas, faltan las sillas, los muebles y los elementos didácticos. Cuando estas herramientas llegan a la escuela en cuestión, comienzan a aflorar las rajaduras en el edificio, las goteras, los vidrios y cañerías rotas. Es un círculo vicioso que es necesario romper para que la educación pública –en la primaria y la secundaria– cumpla al menos sus objetivos más básicos. La situación de la escuela mencionada hizo público un hecho muy preocupante.

El Ministerio de Educación y Cultura (MEC) fiscaliza apenas el 27% de las 12.500 instituciones públicas que existen en el país, según reconocieron los funcionarios de esa cartera de Estado. Muchas de las construcciones que se hacen en las escuelas y colegios no tienen el visto bueno del Departamento de Infraestructura del MEC y no se ajustan a las normas y recomendaciones de dimensiones y espacio. Ante la ausencia del Estado, las cooperadoras escolares y comisiones vecinales suelen, con la mejor de las intenciones, solventar sus propias edificaciones en las escuelas, las cuales no siempre cumplen con los requisitos necesarios. Este parece haber sido el caso de la escuela del barrio Mburucuyá.

Afortunadamente, en las últimas semanas la educación se ha convertido en el centro de un intenso debate entre distintos sectores y actores de la sociedad paraguaya. Hacía mucho tiempo que un asunto tan trascendental para el futuro del país no tenía este destaque, no generaba esta atención.

El proyecto de destinar a la educación pública un volumen sustantivo –histórico, por su magnitud– de los recursos obtenidos a cambio de la energía cedida al Brasil en Itaipú colocó el tema en la agenda legislativa y en la discusión ciudadana. El plan es que estos fondos no sean empleados, una vez más, en gastos rígidos o para sostener la pesada burocracia pública, sino que sea orientado de forma rigurosamente transparente a proyectos de fondo, que generen cambios verdaderos y profundos en la calidad de la educación. Es preciso puntualizar, sin embargo, que esto no debiera significar que los nuevos recursos solo sean utilizados en los niveles superiores de educación.

Es crucial asegurar que los fondos lleguen también a los sectores más vulnerables de la sociedad, resolviendo de una vez los problemas crónicos de las instituciones públicas: los locales dañados y la falta de insumos. Naturalmente, hay que apuntar a un aumento radical de la calidad de la enseñanza y a integrar las nuevas tecnologías y los avances científicos a la educación paraguaya.

Pero, al mismo tiempo, es fundamental superar limitaciones tan mínimas como la falta de aulas dignas, libros y útiles.

Esta noticia fue publicada en el diario abc... ¿estás de acuerdo? ¿qué podemos hacer nosotros?

7 comentarios:

Camila Aramaki dijo...

El tema de la educación en nuestro país es algo muy delicado.La mayor parte de escuelas y colegios de bajo nivel económico están en un estado deplorable. La falta de libros y bibliotecas en nuestro país es algo muy grave, pues de la lectura se siembra el futuro. Los responsables de la educación en nuyestro país deberían pensar mejor en la "inversión", pues la educación nunca es un gasto. Si no cuidamos la educación de los niños, descuidamos la vida del futuro!

Sofi Rolón dijo...

Ya es tiempo que el estado vaya movilizándose y se decida en destinar parte del dinero que manejan en educación que valga la pena, el futuro del Paraguay depende de eso y si los políticos no razonan y dejan de lado su egoísmo porque tarde o temprano la sociedad va a reaccionar y ellos van a tener la culpa por llenar sus bolsillos de dinero y no dejar ni un centavo al país

Silvia Margarita Rodríguez Carrillo dijo...

Gran verdad la dicha por tí Camila, por eso el desafío incluye a los jóvenes porque pueden marcar la diferencia en positivo hacia el país que muchos queremos. Por eso es también importante que los jóvenes se involucren con energía y entusiasmo con su educación. ¡Gracias por compartir tu opinión conmigo!

Silvia Margarita Rodríguez Carrillo dijo...

Ciertas tus afirmaciones, Sofi!! También los jóvenes, desde su sitio pueden exigir que se distribuya mejor el dinero y se controlen los gastos. Hoy en día, con tantos espacios para debatir y fluir libremente sería interesante unirse a estos movimientos espontáneos que surgen en nuestra sociedad y pelear por un país mejor. ¡Gracias por aportar al debate!

Juanita Montoya dijo...

Este tema es muy importante, la educación en el Paraguay es, lastimosamente, muy mala, en especial en los establecimientos públicos. Ojalá que este proyecto se pueda concluir, y que al fin se puedan destinar recursos a la educación que no es un desperdicio y mucho menos un gasto, sino que es para formar a los profesionales que van a estar encargados de nuestro país en un futuro.

tiana dijo...

Es cierto cada día hay mas noticias negativas sobre el ámbito de la educación, deberían ponerse de acuerdo y administrar el dinero, para cada escuela así habría mas cambios y mejor calidad. La educación es la base mas importante en nuestras vidas.

Silvia Margarita Rodríguez Carrillo dijo...

Creo que en que la educación es lo más importante estamos todos de acuerdo. El problema es que hay falsedad en los que dicen una cosa y hacen otra... elijamos bien, por eso, para evitarnos malos ratos que más bien son eternos. ¡Gracias por compartir tu opinión conmigo!

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